En los últimos años, México ha experimentado un crecimiento notable en el sector de vehículos eléctricos (VE) y, con ello, la expansión de las estaciones de carga. Según datos recientes de la Secretaría de Energía (SENER), el país cuenta con aproximadamente 1,250 estaciones públicas, concentradas principalmente en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

El crecimiento ha sido impulsado por políticas gubernamentales que fomentan la movilidad eléctrica, así como por la inversión de empresas privadas como Tesla, ABB y Enel X, que están expandiendo la infraestructura de carga rápida.

Los retos persisten: la distribución desigual de estaciones en zonas rurales y la necesidad de mejorar la conectividad con la red eléctrica nacional son factores críticos para acelerar la adopción de VE en todo el país.

A medida que la demanda de vehículos eléctricos continúa aumentando, se espera que México experimente un incremento anual de 20–25% en estaciones de carga durante los próximos cinco años, consolidando su posición como líder en la región de América Latina.